Alfonso Soriano. (AP)

NUEVA YORK - El equipo de los Yankees que le dio la bienvenida a Alfonso Soriano el 26 de julio, y que ahora mismo se está beneficiando de su producción ofensiva, es muy diferente al club que envió al dominicano a los Rangers por Alex Rodríguez antes de la campaña del 2004.

Y Soriano también es un jugador distinto ahora.

Al momento de pasar a Texas, Soriano era una estrella naciente en la segunda base por un equipo de Nueva York que venía de disputar su sexta Serie Mundial en ocho años y que no escatimaba en gastos con tal de conseguir al mejor talento disponible.

Diez años después, Soriano, un jardinero veterano ahora, está ayudando a levantar a unos Yankees más ahorradores que enfrentaban un déficit de 7.0 juegos en el Este de la Liga Americana cuando adquirieron al quisqueyano en un canje con los Cachorros.

El miércoles, Soriano sonó un jonrón de dos carreras en el octavo inning que marcó la diferencia en la victoria de los Yankees por 4-2 sobre Toronto. El dominicano, quien batea para .284 con nueve cuadrangulares en 24 juegos por Nueva York, fue nombrado el Jugador de la Semana en la Liga Americana el lunes después de conectar cinco jonrones, producir 18 carreras y anotar otras nueve en espacio de siete días. Los Yankees tuvieron marca de 5-2 en ese tramo.

"Estoy contento y satisfecho, primeramente porque pude ayudar al equipo a tener una buena semana, que es lo más importante", dijo Soriano en una rueda de prensa con los medios de habla hispana en el Yankee Stadium.

Los Bombarderos se vieron a 11.5 juegos del primer lugar en su división para el 7 de agosto, pero gracias en parte a Soriano, han ganado nueve de sus últimos 11 compromisos y están a 6.5 juegos de los punteros Medias Rojas ahora mismo-y a 4.0 del segundo comodín del Joven Circuito. Para Soriano, quien hizo su debut de Grandes Ligas con los Yankees en 1999, se trata de una situación distinta a la que conoció en su primera estancia con Nueva York.

"Es un poco diferente. Cuando estaba aquí era uno de los jóvenes. Ahora soy uno de los veteranos del equipo", señaló el guardabosque, quien pasó de Texas a Washington antes de la temporada del 2006 y al año siguiente firmó con los Cachorros como agente libre.

Los Yankees también tienen un nuevo estadio ahora, el cual Soriano considera más cómodo que el antiguo. Pero algo que no ha cambiado, al menos para Soriano, es la percepción de que a los Mulos no se les debe descartar, aun cuando parecen ir en declive. La tradición ganadora del club, junto con los recuerdos de su primera experiencia en el Bronx, motivaron a Soriano a desistir de su cláusula de no cambio con Chicago y aceptar el canje.

"Sentí mucha satisfacción…de que el equipo de los Yankees, donde comencé, quisiera mis servicios de nuevo", manifestó Soriano. "Especialmente estando en esa organización de Chicago, que es una organización muy buena, pero que está pensando en el futuro. Lo mío es el presente, ya que estoy en edad".

Soriano, quien bateó para .254 con 17 jonrones y 51 remolcadas en 93 compromisos por Chicago este año, dice que no dudó en elegir a los Yankees a pesar de que Nueva York lucía ir en picada y que otros equipos estaban interesados en él.

"Para mí fue más fácil venir a este equipo que conozco y a un equipo que, aunque se vea feo en ciertos momentos, siempre busca la manera de salir adelante y nunca se da por vencido. Este equipo de los Yankees es así".

A la vez que Soriano le ha dado nueva vida a los Yankees en la lucha por la postemporada, el resurgimiento del equipo tiene esperanzado al veterano.

"Si nosotros seguimos jugando como estamos jugando, tenemos mucho chance," dijo Soriano. "Quedan (36) juegos. Si la ofensiva, la defensa y el pitcheo se mantienen como hasta ahora, tenemos mucho chance".

"Me siento contento de estar aquí", agregó el quisqueyano. "Mis primeros años fueron una parte bien importante de lo que me hizo volver aquí. Los primeros tres años que jugué aquí fueron años maravillosos. Siempre me ha gustado ganar y eso lo aprendí en esta organización."