Aroldis Chapman. (Kathy Willens/AP)

NUEVA YORK - En su segunda temporada como cerrador de los Rojos, Aroldis Chapman ya sabe que quiere un futuro en el bullpen. Lo que sigue tratando de hacer es completar la transición a taponero a nivel de Grandes Ligas.

"Trabajé fuerte para adaptarme", dijo el zurdo cubano, quien fue convocado a su segundo Juego de Estrellas consecutivo en el 2013. "Lo más fuerte era preparar mi brazo para lanzar todos los días, pero ya estoy acostumbrado a todo eso."

Aunque el viernes pasado se le midió una recta en 104.81 millas por hora, los números de Chapman en el 2013 con los Rojos no se ven tan dominantes como los del año pasado, cuando salvó 38 juegos en 43 oportunidades con efectividad de 1.51 y 122 ponches en 71.2 entradas.

Esta temporada el lanzallamas lleva 21 rescates en 24 oportunidades. Debido a esas tres presentaciones que resultaron en salvamentos malogrados, su promedio de carreras limpias es de 2.79. Sin embargo, sigue vigente su proeza en los ponches, con 64 abanicados en 38.2 innings lanzados.

"He mejorado mi control y mi lanzamiento rompiente", dijo Chapman, quien ha dado 19 bases por bolas en lo que va de la campaña. "Quiero quedarme como cerrador por mucho tiempo."

Ya con la experiencia de haber ido a dos playoffs con los Rojos (2010 y 2012), Chapman anhela volver a la postemporada. Sin embargo, Cincinnati está a 5.0 juegos de los punteros Cardenales de San Luis en la División Central de la Liga Nacional-y a cuatro de los Piratas de Pittsburgh, que ocupan el segundo lugar.

"Vamos a seguir luchando y trabajando fuerte para ver si podemos tener una segunda mitad mucho mejor que la primera", dijo Chapman.