(AP)

Hace un año en estas fechas se percibía como una fortaleza para los Angelinos. Ahora, el pitcheo abridor es una preocupación; aparentemente la única que existe actualmente en un equipo de Anaheim con aspiraciones al título.

El decorado y preciado trío de Zack Greinke, Dan Haren y el dominicano Ervin Santana ha sido reemplazado por un grupo razonable y menos aclamado en Jason Vargas, Tommy Hanson y Joe Blanton, convirtiendo al zurdo C.J. Wilson en el abridor No. 2 en la rotación y poniendo la presión en el as Jered Weaver.

Las adiciones de Ryan Madson y Sean Burnett, quienes deberían convertir al bullpen en una fortaleza, y la estelar firma del cañonero Josh Hamilton, quien viene a convertir al lineup en uno de los mejores de todo el béisbol, evidenciaron que el gerente general de los Angelinos, Jerry Dipoto, gastó mucho menos en un área vital para tener éxito - el pitcheo abridor.

¿Se arrepentirá de ello?

Bueno, depende desde qué punto de vista lo veamos. He aquí uno: El nuevo trío básicamente igualó la producción del viejo trío en 2012, y le costará al equipo menos de la mitad en el 2013.

Hanson, Blanton y Vargas se combinaron para una efectividad de 4.32 en 583 innings para sus respectivos equipos la temporada pasada y su sueldo combinado no pasaría de los $18 millones este año. Greinke, Haren y Santana registraron un PCLA colectivo de 4.27 en 567 innings el año pasado y recibirán un salario de $37.45 millones en 2013.

Sin embargo, esos números podrían ser engañosos. Porque mientras Haren (4.33 de EFE) y Santana (5.16) tuvieron malas campañas en 2012, pocos se sorprenderían si ambos recuperan su nivel en 2013; su historial nos lleva a pensar que así será. Y con Greinke fuera, la parte alta de la rotación de los Angelinos ya no luce tan amenazadora.

Esa es la razón por la que Wilson, quien arrancó la temporada pasada como el abridor No. 4, es bien importante.

¿Es lo suficientemente bueno para ser el abridor No. 2 en un equipo de playoff? Sin duda lo es. El zurdo de 32 años lanzó detrás de Cliff Lee en el 2010, luego se convirtió en el as de facto cuando los Rangers regresaron a la Serie Mundial al año siguiente, en camino a recibir un contrato de cinco años y $77.5 millones de los Angelinos el pasado invierno.

La intranquilidad se deriva en su mayoría de la pobre segunda mitad que tuvo el año pasado, que vio a Wilson registrar una elevada efectividad de 5.54. Pero el zurdo atribuye esa baja a su problema de espolones óseos, que comenzaron a formarse en su codo de lanzar poco después del receso por el Juego de Estrellas y fueron removidos mediante un pequeño procedimiento a principios de la temporada muerta.

Con ese problema en el pasado, Wilson espera recuperar el nivel que todos le conocemos.

"Si observan lo que hice durante la primera mitad [2.43 de EFE], eso es lo que sucede cuando me siento bien", destacó Wilson. "La segunda mitad es lo que sucede cuando no me siento bien. Esa es la explicación".

El mayor misterio entre los tres abridores es Hanson, el derecho de 26 años lució como uno de los brazos jóvenes más brillantes del béisbol del 2009 al 2011 - periodo en el que tuvo un PCLA de 3.28 para los Bravos - pero su nivel mermó considerablemente la pasada campaña.

Hanson se perdió los últimos dos meses de la temporada 2011 debido a dolores en su hombro y espalda, luego admitió ser presa del cansancio en la segunda mitad del 2012 y finalizó el año con efectividad de 4.48 pero con 27 jonrones en contra, 10 más que su marca previa. De paso, la velocidad promedio de su recta continuó en picada, de 92.7 millas por hora en 2010 a 89.6 en 2012.

Pero Hanson, adquirido en un canje por el relevista Jordan Walden el 30 de noviembre, asegura que este receso de temporada ha sido "100%" diferente al del año pasado, y espera que eso se traduzca en un regreso a su nivel en 2013.

"Este invierno mi meta es mantenerme fuerte y aguantar más, me siento mucho mejor que el receso de temporada pasado".

El promedio de ponches por cada base por bolas de Blanton ha mejorado en cada una de las últimas tres temporadas, hasta llegar a una marca personal de 4.88 en 2012, y el derecho se verá beneficiado por lanzar en un estadio más espacioso que al que estaba acostumbrado en Filadelfia.

El derecho es muy bueno en consumir entradas y se lesiona muy poco. Del 2005 al 2012, Blanton promedió una efectividad de 4.37, 21 cuadrangulares y 178 innings mientras que hizo al menos 28 aperturas en siete de esos ocho años.

Vargas, próximamente agente libre y quien fue adquirido a cambio del cubano Kendrys Morales el 19 de diciembre, ha promediado un PCLA de 3.96 y 204 innings en las últimas tres campañas en Seattle. El zurdo cedió un total de 35 vuelacercas - sólo detrás de Santana en la cima de ese departamento - y registró efectividad de 4.78 en 19 salidas fuera del espacioso Safeco Field en 2012.

Pero luego está el promedio de efectividad de 2.27 que Vargas tiene en siete juegos de por vida (seis salidas) en el Angel Stadium.

Y eso nos lleva a un punto importante que ha pasado desapercibido al hablar de este nuevo grupo: Los tres son lanzadores de batazos elevados que asumen una situación favorable. La mitad de las veces estarán lanzando en un estadio que ocupó el 25to lugar en Ligas Mayores en jonrones permitidos en 2012. Y durante todo el año tendrán a uno de los mejores tríos de jardineros de todo el béisbol - Hamilton, Mike Trout y Peter Bourjos - detrás de ellos.

"Me he enfrentado a ellos", dijo Vargas, "sé de lo que son capaces de hacer en los jardines".